jueves, 31 de julio de 2008

Fue de tarde, con una luz que encandilaba al principio, como su mirada, como ese raro color de sus ojos... La tarde se hizo más tarde y la luz más tenue, cambió la paleta de colores y una montaña mágica fue testigo del inicio de un camino... Fue eso, tierra y agua... Tierra que recibe el agua, se la bebe, la tapa, agua que se mezcla con la tierra, que la hunde, la abraza.
Esa tarde sólo fue el comienzo para ir delineando un cuerpo que es más alma, de una voz que es más gemido, que una mano que es más caricia, que una boca que es más beso, verbo, cantina de licor. Fue sólo el inicio de una larga conversación, de una propuesta, de unas sábanas y almohadas que no dejan salir. Fue sólo el inicio de las miradas que se conversan, que se cuentan, que saben lo que sus corazones piensan.
La historia es larga, es un camino en ascenso, en descenso, hermoso, árido, frío, tibio, caliente, tanto, que a veces los cuerpos destilan su amor por los miles de ojos de la piel.
Es el comienzo de lo que una vez llamaron romance...