
Cerró los ojos y quiso dormir para soñar con todo lo que había deseado, con cada palabra entregada que formaron textos de entrega total, de amor, de ganas de lograr, de deseo de escurrirse entre tus venas, entrar en los poros de tu abdomen, ir despacio por detrás de las orejas hasta empapar la raíz de tu cabello y sentir que todo tu cuerpo es un manantial... Soñando, sólo soñando

No hay comentarios:
Publicar un comentario