
No, el silencio, o la ausencia de estas letras, no lograría nada, sólo un gran dolor en mi pecho por contener lo que siento... como dije, es mejor que las palabras las deje libres, como el agua, que corre entre piedras, que hace un río, un mar, un océano... como el viento, que acaricia las hojas, las ramas, crea rumores, crea silbidos, crea remolinos en el viento... como ese viento que se desliza sobre la tierra, que encrespa las aguas de los ríos y mares, como esa agua que enriquece a la tierra, como la tierra que contiene al gua, como el agua que alimenta a la tierra, como la tierra que se disuelve en el agua... como el agua que soy y la tierra que eres... como esos elementos que se compenetran, que se nutren, se contienen, se dan, se regalan, se unen, como cuando la ola llega a la orilla de la arena, la recorre, la acaricia y se rinde dentro de ella...
No, no vale la pena el silencio, es mejor estar con el agua, con la tierra, decirte, nombrarte, con tras palabras, entregarte en párrafos los besos que no puedo, darte en líneas los abrazos que no alcanzan...
No, no vale la pena el silencio...

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