
Se me hace tan difícil entender la manera que tienes de comunicarte conmigo aunque, viéndolo bien, no tengo por qué tener la certeza de que lo haces, sólo pones frases que te ofrecen otros… De igual manera hay días, hay momentos, que pareciera que respondes con exactitud y amor hacia cada uno de los textos que te obsequio…
También, muy a pesar de esto, en mi pecho suena una voz que me dice que sí, que estás ahí, escondida, como un ratoncito asustado, viendo lo que escribo que, de alguna manera, es decirte lo que hago y lo que siento…
Ojalá llegues a este lugar, ojalá descubras que, tras cada coma, tras punto, hay besos y caricias, que esta comunicación epistolar llegue a alguna parte de tu alma, que una que otra frase toque tu corazón y que pueda ser todo como aquellos días, porque la verdad, yo no entiendo y entonces la tristeza invade mi ser…

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